Evita las mantas de sofá de poliéster
Prioridad media
Qué evitar: mantas de sofá y de cama de poliéster (el forro polar y la «coralina» lo son), sobre todo las que usan los niños.
En qué se basa: los textiles sintéticos sueltan fibras de plástico con el uso. En pisos de París, un tercio de las fibras que flotaban en el aire eran sintéticas, y había muchas más dentro de casa que en la calle; los autores creen que llegan al cuerpo sobre todo con el polvo que se traga, en especial los niños pequeños. Fuente Otro estudio calculó que las fibras del polvo de casa que caen en el plato durante las comidas suman entre 13.700 y 68.400 partículas al año por persona. Fuente
Es prioridad media porque las fibras llegan al polvo y al aire de casa. Si hay un bebé que gatea, conviene empezar por su zona de juego.
¿Y el edredón? Si es de poliéster pero lleva funda de algodón, no hace falta cambiarlo: el relleno queda dentro y apenas lo tocas.
Mira también las fichas de cojines y alfombras.
La alternativa
Manta de algodón o lana
A favor: suelta fibras naturales, no plástico, y dura muchos años.
En contra: la lana es más cara y hay que lavarla con cuidado.
Qué buscar al comprar: 100 % algodón o lana, mejor con sello OEKO-TEX Standard 100. No hace falta tirar lo que tienes: cámbialo cuando toque.
Última revisión: 15 de octubre de 2026