Evita las cantimploras infantiles de plástico
Por precaución
Qué evitar: las cantimploras y botellas de plástico para el cole o el parque, sobre todo las rayadas o muy gastadas y las que se dejan al sol.
En qué se basa: en un estudio de la Universidad de Milán (2019), abrir y cerrar botellas de plástico muchas veces soltaba partículas del tapón y de la boca de la botella, aunque apretarlas no aumentaba las partículas en el agua. Fuente Además, algunas botellas reutilizables antiguas son de policarbonato, que se fabrica con BPA; la UE lo ha prohibido en los productos nuevos que tocan alimentos. Fuente
Ojo: sobre esto no hay evidencia científica sólida suficiente. Lo recomendamos igualmente por precaución, porque es plástico en contacto diario con lo que beben los niños, y se desgasta con los golpes y los lavados. Cuando éramos pequeños, los biberones con bisfenol A tampoco tenían estudios que demostraran su riesgo; hoy sí los hay y están prohibidos. Creemos que es probable que pase lo mismo con mucho de lo que es plástico, se calienta o toca lo que comemos. Cómo lo decidimos.
La alternativa
Cantimplora infantil de acero inoxidable
A favor: aguanta los golpes, no coge olores y dura años.
En contra: pesa más que una de plástico y la boquilla suele ser de silicona o plástico.
Qué buscar al comprar: acero inoxidable 18/8, con boquilla fácil de desmontar y limpiar.
Última revisión: 15 de octubre de 2026