Evita el agua en botella de plástico
Prioridad alta
Qué evitar: beber a diario agua de botellas de plástico.
En qué se basa: un estudio de la Universidad de Columbia publicado en PNAS (2024) analizó tres marcas de agua embotellada vendidas en EE. UU. con una técnica nueva capaz de ver nanoplásticos, y encontró de media unas 240.000 partículas de plástico por litro, de las que alrededor del 90 % eran nanoplásticos. Los autores creen que buena parte viene de la propia botella y de los filtros con los que se purifica el agua. Fuente Antes, un estudio de la Universidad Estatal de Nueva York en Fredonia (Frontiers in Chemistry, 2018) había analizado 259 botellas de 11 marcas compradas en 9 países: el 93 % contenía microplásticos. Fuente
Para ser justos: el agua del grifo también contiene microplásticos. Un estudio de 2018 los encontró en el 81 % de las muestras de agua del grifo de 14 países. Fuente Los métodos de medida son distintos y no permiten comparar bien las cifras de la botella y del grifo. Tampoco se sabe todavía qué efectos tienen en la salud estas partículas. Aun así, beber de botellas de plástico añade una fuente más que es fácil evitar.
La alternativa
Agua del grifo en jarra o botella de vidrio o de acero inoxidable
A favor: menos plástico en contacto con lo que bebes, más barata y sin residuos.
En contra: en algunas zonas el agua del grifo no tiene buen sabor; las jarras con filtro suelen ser de plástico, igual que el propio filtro; y las botellas de acero o vidrio pesan más.
Qué buscar al comprar: una botella reutilizable de acero inoxidable o de vidrio, con el menor plástico posible en la parte de la tapa que toca el agua. Si compras agua envasada, mejor en vidrio.
Última revisión: 15 de octubre de 2026